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José Reyes
López, 4 de Julio de 2003
Almarailenses,
vecinos,
perdonad
que sea el recién llegado
quien
os pregone y anuncie
que
habiendo aparecido el verano
San
Juan y la Virgen del Duero
a fiestas nos han convocado.
Perdonad
que sea yo,
sin
duda el menos indicado,
quien
os invite a la fiesta
en
la que yo soy invitado.
Dejad
por estos tres días
las
labores de los campos
que
bueno es que descansen
alguna
vez los humanos
y
se entreguen a la fiesta,
a
la comida y los tragos
pues
triste sería la vida
si
sólo hubiera trabajos.
Tomad
pendones y cruces,
andas,
imágenes y banzos
y
mostrad esta hermosísima tierra
a
nuestros venerados santos.
Bailad
al son de la música,
llenad
de viandas los platos,
disfrutad
de tal jarana
que
se asombren hasta los prados.
No
deis tregua a la tristeza
que
no hay que andar cabizbajos,
que
las fiestas no hacen migas
con
caras y rostros largos.
Dianas,
bailes y cucañas,
gallofa
y comidas ansiamos
todo
está ya dispuesto
sólo
falta el disfrutarlo.
Que
niños y adultos se alleguen
de
este y otros pueblos cercanos
que
generosidad nos sobra
para
contentar a invitados.
Que
la alegría invada
de
Almarail los cuatro costados
y
que San Juan y la Virgen nos traigan
buena
cosecha este año.
Y
es prudente que ya calle
pues
no quisiera cansaros
y
que otros sean los que digan
discursos
más prolongados.
No
quiero que me deis dineros,
ni
aplausos, ni grandes halagos,
con
saber que disfrutáis de la fiesta
ya
me doy por bien pagado.
Y
lo que decía al principio,
lo
repito de buen grado
ahora
que este pregón
ya
está finalizando:
disculpad
que sea yo,
sin
duda el menos indicado,
el
que os invite a la fiesta
en
honor de nuestros Santos.
¡Viva
San Juan Bautista,
patrono
de estos campos!
¡Viva
la Virgen del Duero,
Madre
del Dios que adoramos!
¡Viva
Almarail, noble pueblo,
cuyas
fiestas hoy comenzamos!
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