Almarailenses, amigos
si nos habemos
reunido
es para
haceros llegar
un corto
pregón de fiestas,
os prometo no
cansar.
Os doy las
gracias, vecinos,
que habéis
venido a escuchar
y perdonarme
la faltas,
que sólo en la
forma están.
Tras el crudo
invierno en Soria,
que no parece
acabar,
llega junio
con sus galas
aromas de su
rosal.
“Cuando los
trigos encañan
y están los
campos en flor”,
cuentan los
viejos romances
que es el
tiempo del amor
Amor del campo
en verano,
fruto del
trabajador
que recoge las
espigas
que con su
sudor regó,
en una tierra
madrastra
que hoy en
madre se tornó.
Lejos ya duros
trabajos,
que es tiempo
de festejar
con canciones
y alegría
las fiestas de
aqueste lar.
Es uso y
costumbre en Soria
requebrar a la
mujer,
y brindar con
vino rojo
su belleza y
su querer;
que no hay
pregón sanjuanero
que así se
pueda decir
si no os
rinde homenaje
mujeres de
Almarail.
Suenen dulces
los requiebros
de tierra dura
y amarga
que se
engalana con flores,
por la mujer
castellana,
y entre verdes
arboledas,
porque así lo
quiere el agua
del Duero,
que corre claro
a morir en una
playa
suenen gaitas
y dulzainas
que anuncien
en el lugar,
que el año ya
es pasado
y que retorna
San Juan.
Suenen gaitas
y dulzainas
que anuncien
en el lugar,
que este día
que amanece
es fiesta para
guardar.
¡Traed rosas ,
traed flores,
los que moráis
en el pueblo,
y dejadlas a
los pies
de nuestra
Virgen de Duero.
Gloria a San
Juan y a Maria,
patrones de
la ciudad
atalayas de la
vida
que acompañan
nuestro andar.
A la puerta de
la iglesia ,
oída misa
cantada ,
se empieza,
como es costumbre,
de roscos
nuestra subasta,
y es tradición
muy querida,
honrar a la
Virgen Santa
llevando, con
gozo, en brazos
su peana
engalanada.
Y cumplido con
la iglesia,
lo que los
usos demandan
festejemos
las costumbres
de nuestra
fiesta pagana
Embrujo de las
verbenas,
en las noches
de Sanjuán,
juegos, cenas
y cucañas,
y orquesta
para bailar,
y que se
alegre la tierra
otro año, una
vez más.
Es de noble
condición,
agradecer los
trabajos,
de todo el que
con esfuerzo,
con tesón y
con humor
ha preparado
los actos
de aquesta
celebración.
Una sola cosa
os digo
y así mi
cantar acabo,
que a veces el
pensamiento
de Almarail
despoblado,
causa tristeza
en el alma
de los hijos
de estos llanos.
Honor a esta
nuestra tierra,
que viva por
luengos años,
no permitamos
que mueran
nuestros
recuerdos de antaño.
Son muchas
generaciones,
las que por
aquí han pasado.
Pero empiecen
ya los bailes,
los festejos y
el yantar,
que va
pareciendo largo
lo que juró no
cansar,
y dejad que
una soríana,
(que aunque no
reside aquí
lleva en el
alma esta tierra,
el pueblo de
Almarail),
os agradezca
de veras,
que le
permitáis cantar
a estas
tierras de Castilla
y a sus
patrones honrar
y celebrar con
vosotros,
estas fiestas
de la Virgen y del glorioso San Juan.
¡Viva la
Virgen de Duero!
¡Viva el
glorioso San Juan!
¡Viva Almarail
nuestro pueblo!
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