Bienvenidos seáis todos los que aquí habéis
venido a celebrar estas fiestas de un pueblo tan bonito. Que tengáis felices
días, reencontrad a ese amigo que lleva junto a vosotros tantos años
escondido, esperando compartir unos gestos de cariño.
Quiero anunciaros a todos que este pregón tan
sencillo está sin embargo lleno de emociones y cariño, de muy buenas intenciones
y de grandes sacrificios, pero todo se compensa con estar de nuevo unidos,
celebrando nuestras fiestas, que para eso hemos venido.
Crónica no quiero ser de lo aquí acontecido de
un año para acá, pero porqué no decirlo, hay que alabar lo loable y saludar al
vecino, pero no por ello comulgar con las ruedas de molino, porque lo que cuesta
vale, y aquí nada es gratuito, porque un futuro mejor para todos es debido, pero
que nadie vendrá a recoger nuestros trigos, ni a preparar la simienza ni a
empedrar nuestros trillos.
Ya tenemos como veis farolas de pueblo rico, y
salón para invitados, y pronto la tele y el video; Dediquemos un aplauso a los
que lo han conseguido, porque gracias a su gran empeño y no menos sacrificio
también nos han demostrado lo que yo siempre he creído, que sin pensar en los
otros mucho antes que en lo mío el gobierno de la “polis” se puede dar por
perdido.
Ejemplos aquí no faltan, de esa desidia y hastío
de los que dicen llamarse gobernantes por designio, por designio de los dioses,
que no por un voto mío, porque ya estamos cansados del discurso repetido, de
echar la culpa a los otros de todo lo acontecido. Caminad unos pasitos, y veréis
lo que os digo, que quien no la conociera no siguiera su camino, por aquella
carretera si así pudiera decirlo.
No voy yo a hacer historia de lo pasado y
venido, y aunque otros tiempos mejores pueden haber ocurrido, nuestra convicción
consiste, no en lamentar lo perdido, sino en hacer que nuestros hijos puedan
sentir lo vivido y que tengan la ilusión de seguir por buen camino.
Pensad en vuestros abuelos, y en los que los han
precedido, en vuestros padres y madres, en vuestros seres queridos, porque el
sudor de su frente, sus desvelos y suspiros nos han permitido ser más libres y
convencidos de que nadie es más que nadie, y aunque ese nadie es distinto, su
distinción me enriquece, y así os lo dejo dicho.
Felicitad al Alcalde que con cierto desatino a
la cigüeña ha encargado ese niño tan bonito, que a estas fiestas nos trae, pero
recién nacidito. Que son 40 semanas, Alcalde ya te lo he dicho, que las fiestas
de tu pueblo otro tiempo en Junio han sido, pero ahora son en Julio, así gustan
los vecinos, pero tú no hiciste caso al calendario divino, y así Javier por este
año tendrá que irse de vacío de esas roscas tan hermosas que Don Eusebio ha
traído.
Y como soñar debemos para apreciar lo vivido, yo
también tengo mis sueños y aquí os los transmito, que a mí me gustaría ver en
este pueblo más niños, niños que van y que vienen y que corren descosidos, que
suben y bajan cuestas y que llenan los sentidos de alegría e inocencia y que la
infancia han vivido junto a encinares y zarzas, entre trigales floridos, porque
no hay mejor infancia que la que yo he vivido, en la escuela de mi pueblo y al
lado de los míos.
Así mi querido pueblo demuestras tu nombre
digno, sin banderas ni canciones que ofendan al bienvenido, porque aquí cabemos
todos y nadie es excluido, que la buena voluntad del que no es aquí nacido vale
más que mil palabras de quien pretende decirnos que el lugar donde se nace es un
signo distintivo.
Aquí se acaba esta historia, del que escribe
agradecido a los que me han invitado a serviros este oficio de pregonar nuestras
fiestas, las mejores que hayan visto porque gracias a vosotros este pueblo sigue
vivo. Dedicad unos momentos a pensar lo que os digo y después que alegremente
corran la rosca y el vino,
Viva mi pueblo y el vuestro
Vivan San Juan y sus hijos
Viva la Virgen del Duero
¡¡¡Felices Fiestas vecinos¡¡¡¡¡
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