Querido
pueblo de Almarail vecinos y amigos, quiero decir en primer lugar aunque suene a
tópico, el honor que supone para mí, un momento tan señalado, de ser la
pregonera y además compartirlo con mi nieta.
Con frecuencia los pregoneros solemos recurrir a recuerdos de la infancia
rememorando los muchos momentos felices que hubo en la niñez,. Tal vez en un
intento de imprimir, un sello de identidad de los origines en el que se
cimentaron nuestras vidas. Por ello, se hace hincapié en cuidar la infancia, ya
que de ella dependerá, en gran medida el futuro de la persona.
SAMIRA
No sabía qué significaba ser pregonera pero me encuentro muy bien al serlo.
* ¿Cómo me siento en nuestro pueblo?
- LIBRE porque puedo hacer muchas cosas, aunque con normas claro.
- FELIZ Y EMOCIONADA porque en TODAS TODAS las casas me dicen piropos, me dan
chuches y muchos besos.
Maribel, Isabel Puri y Alejandra cada vez que paso por su casa, me llaman y
siempre me dan besos y algún dulce apetecible y las abuelas de mis amigas
Avelina y Leo, también.
Genara, Sole , Purita ,Hilaria, Aurea y Faustina, siempre me dan golosinas y
alguna propina.
Mary, Merce, Mari Jose y Resu me traen regalitos y juegan conmigo.
¡Ah! y heladitos.
Tere y Pedro nos ponen el criquet, para que pasemos un rato divertido e
entretenido ¡.Os echamos de menos!.
Azucena me enseña a pintar tejas y Félix hace unas empanadillas de rechupete.
Mis tíos, que son muy buenos, tienen un montón de gatos y me encantan…Y mis
primos que aunque son mayores juegan conmigo, pero cuando vamos con las bicis
nunca les alcanzo.
Sin olvidarme de mis amigas .Me gustaría pasar más tiempo juntas, pero vienen
poco tiempo., aunque no paramos ni un segundo.
Mi abuelo José es un manitas lo arregla todo y si no se lo inventa. Además me
rio mucho con él. Es muy gracioso...
Mi abuela tiene mucha paciencia, me explica muy bien las cosas, me escucha y me
relaja.
*¿Qué he aprendido?
A montar en bici .Mis padres me han enseñado a ser valiente, aunque me he hecho
miles de raspones.
A agarrar los cangrejos, a pintar las paredes, a buscar setas y níscalos. He
visto ciervos, zorros , águilas, sapos.. A coger caracoles con la linterna por
la noche.
¡A disfrutar de la naturaleza!
*¿Qué cosas puedo cambiar o mejorar?
Nada de nada, porque aquí hay personas como Juanjo y sus ayudantes , que se
preocupan de que nos divirtamos en las fiestas, con la magia, el teatro, los
hinchables , la espuma, el tren…los disfraces , haciendo que seamos felices y
siempre queramos venir a las fiestas.
¡No me las perdería por nada del mundo!
CONCHA
Yo también recurriré a alguno de los recuerdos de mi infancia, aunque algunos
son vagos, hay otros que perviven con claridad por haberse fijado en la memoria,
a través de emociones intensas.
Son tantas, que cuando recuerdo, se aglutinan en la mente, sin saber con qué
momento de felicidad me voy a quedar.
El tiempo pasa veloz. A veces me relajo y distraigo caminando por los distintos
senderos que conducen a nuestro Duero. Y el remanso de paz que se respira. Desde
allí observo los chopos, que parece que están como esperándonos mirándose en las
aguas, compitiendo en belleza con el cielo azul y su reflejo invertido,
imaginando distintas figuras mágicas. En una pequeña loma se alza nuestra ermita
que cobija una vez al año a nuestra querida Virgen de Duero, a la que
acompañamos con gozo y jubilo. Un paraje extraordinario en el que se siente
sosiego, armonía y paz con el yo interior.
Visualizo con claridad el” Reato” donde iba con mi madre a lavar, con el cajón y
la losa, blanqueando la ropa al sol encima de una piedra. La fuente con su
pilón, en medio del pueblo, donde cogía el rodillo con el botijo en la cabeza o
en la cadera, andando con porte y elegancia! Que evocaciones del pasado!
Desde muy pequeña veía la alegría de los mozos en el Castillazo, que no cejaban
de bailar y tocar, según me contaban Ilu y Genara, Unos tocaban la guitarra,
otros la bandurria y otros cantaban. Cada uno aportaba su arte y yo deseando
crecer para disfrutar de ese jolgorio y algarabía.
Más tarde, el escenario seguía al aire libre en un remolque. Los músicos los
mismos de todos los años formaban parte de nuestra familia, y algunos niños les
acompañaban con su especial batería con ritmo y melodía. (Flo).Tampoco faltaba
la confitera, que acudía fielmente a su cita anual, con sus múltiples golosinas,
que también endulzaban nuestra infancia.
Asoman en mi mente esas comidas en las que acudía toda la familia: hermanos
cuñados y primos.., Era un día grande, en la que no podía faltar nadie ni ningún
detalle. Lleno de manjares con los que agasajar y deleitar a los seres queridos.
! Que felicidad estar todos juntos! ¡Qué añoranza!
¡Ah! y no podía faltar alguna autoridad, el cura, algún músico…..que con sus
anécdotas amenizaban las largas y entrañables sobremesas.
Muchas tradiciones continúan en el tiempo. Actos, como la subasta de los banzos
de nuestra Virgen de Duero, engalanada con su bello manto, que nos invita a
acercarnos. Haciéndonos sentir como sus poderosos brazos nos arrullan, atrapan y
acarician.
No podemos olvidar de los que ya no están entre nosotros y que han forjado esa
cadena humana que nos une a nuestro pasado. Sabemos que nadie muere mientras
permanezcan en el recuerdo de quienes le conocieron.
Mis padres luchadores ejemplo de vida, trabajadores, bondadosos y honrados.
Siempre dando consejos sabios con palabras cautas. Manteniendo la esperanza y la
lucha hasta el último aliento de vida. ! Cuanto amor a su familia y a su gente!
Nunca hubo quejas, ni les oí discutir. Valoraban el esfuerzo que realizamos para
conseguir nuestras metas. Nos inculcaron valores como la honestidad, la
gratitud, la humildad, la prudencia y la responsabilidad. No importaba el
sacrificio que tenían que realizar, sólo querían labrarnos un porvenir Hemos
sido muy afortunados de tenerlos.
Como decía mi tío Jesús:
Solo la enfermedad quebró su piel.
¡Amargos días a sorbos bebidos!
Del cielo esperamos granos de miel.
Sigo regresando al pasado y recordando el talante afectuoso y sabio del que
hicieron gala hombres como el señor Juan, el tío Martín, Anastasio, el señor
Abundio, el señor Domingo, Raimundo, Luis, Valentín, Luciano, Demetrio, Máximo,
Vicente, Germán, José, León , Pedro, Alejandro, Carlos, mi padre….casi todos
trabajadores del campo , quienes formaron la primera columna que nos sostiene.
Gente con corazón noble, de espíritu tenaz., labrados de una fatiga que no
cansa.
Es un deleite ver como este pueblo de agricultores continúa hacia el progreso.
Con sus sofisticados tractores llenos de la más avanzada tecnología .Pero sin
olvidarse de nuestras raíces. Las mismas que se hunden en los campos y que han
forjado al igual que nuestras vidas, nuestra propia manera de ser, tan noble y
tan firme como el cereal que trasformáis de la tierra.
Debo destacar la buena hermandad, relación convivencia, solidaridad, en una
palabra UNIÓN, de todos los que nos acompañan cada año, alegrando las calles,
adornándolas y ayudando, ya que llevan en su corazón ALMARAIL.
Agradezco a Juanjo ese gran soñador como diría Julio Verne “Cualquier cosa que
un hombre puede imaginar, se puede hacer realidad “. Y tú lo estas consiguiendo
.No paras de buscar ideas, ayudas, innovando, para que nuestro pueblo este tan
atractivo y cuidado, que sea motivo de visita y curiosidad de foráneos y
extraños , Dándolo a conocer en la T.V , radio, prensa donde sea necesario.
Además no hay que olvidar al grupo humano que está dispuesto a colaborar,
acudiendo alegremente, tanto mujeres como hombres, a cualquier tarea que se les
encomiende.
Por último doy un millón de gracias besos y abrazos a mi marido José Manuel, que
me ha acompañado en mi locura de convertir un granero, que en el pasado fue casa
y allí nací, en nuestro hogar, algo que nunca hubiera imaginado Ha disfrutado
desde el primer ladrillo hasta la última teja. Siempre pensando y maquinando en
complacer los antojitos de su mujer. Como dice mi nieta: “Que suerte tener un
marido como el abuelo”. Y Julio Verne también decía:
”La
tierra no necesita nuevos continentes, sino hombres nuevos” La casualidad no
existe, si te conocí fue por algo.
Para finalizar, en estos días, os animo a participar en todos los actos
programados, con la ilusión y empeño habituales .Os deseo que viváis unas
felices fiestas, siendo un buen motivo para renovar energías y compartirlas con
la familia, vecinos y amigos.
Compartir que a fin de cuentas, es lo mejor de la vida. Procuremos que sean unos
días distendidos, divertidos y que prime el encuentro, la alegría y el disfrute,
una razón más para sentirnos orgullosos de nuestro pueblo.
Callen ya la pregoneras y comiencen las fiestas, que declaramos oficialmente
abiertas,
¡Viva San Juan!
¡Viva la
Virgen de Duero!
¡Viva Almarail!
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